25 de febrero de 2018

Confesión

Hoy tengo algo que confesar, tengo miedo, miedo porque no se como reaccionar, porque me vuelvo completamente estúpida, porque no se como comportarme, porque me pongo nerviosa, es algo que hacía mucho tiempo que no me pasaba, y no quiero perder la oportunidad, no quiero perder este nerviosismo al verle, no quiero perder estas ganas tontas de verle.

Se que es raro, "no lo conoces" dicen, y tienen razón, no lo conozco mucho, pero todo lo que se de el me parece maravilloso, es dulce, atento, sensible, se nota que ha aprendido mucho en lo que lleva de vida, y es realmente agradable estar cerca suyo, está tonto, siempre hace tonterías, es muy divertido, siempre consigue hacerme reír, también puede ser serio cuando es necesario, sabe disculparse y dar las gracias, no todos se atreven a ello, porque muchos piensan que es un signo de debilidad, cuando es todo lo contrario, por eso todas las facetas que me va mostrando poco a poco me demuestran que es una persona de verdad, no una que finje ser persona cuando es solo un robot sin personalidad. Es una persona con la que puedo hablar de todo, conoce todo, y no ha huido como muchos han hecho, se ha quedado.

Se que no siempre lo he hecho bien, se también que la he liado, que he hecho daño, y muchas veces pensé que era mejor aislarme a volver a hacer daño, pero ahora tengo ganas de arriesgar, tengo ganas de intentar. Porque si es por lo que conozco de él, diría que merece la pena.

23 de febrero de 2018

Esa oportunidad

Se siente bien cuando te dan la oportunidad de ser tu mismo, mostrar aquello que te gusta, aquello que te apasiona y compartirlo con alguien, alguien afín a ti, alguien con quien puedas hablar de todo, sin miedos, sin taboos.

Se sienten bien esas conversaciones interminables, esas en las que empiezas hablando de un libro y terminas hablando de paredes, que no tienen sentido alguno, que derivan de un tema a otro, que fluyen.

Y no todo el mundo te da la oportunidad de vivir esa experiencia, hay quienes se contentan con "quedar bien" ante los demás, y se dejan a si mismos de lado, no les gusta hablar de cosas sin sentido, todo debe tener una lógica para ellos.

Y me parece perfecto que haya personas que quieran vivir así, pero yo sinceramente no podría, porque para mi, las buenas conversaciones son importantes, porque no solo conoces a la otra persona, te conoces a ti. Seguramente te haya pasado el decir algo, e inmediatamente pensar, "vaya, no sabía esto". O ese momento en el que estás completamente convencido de algo, y viene alguien y te argumenta en contra, destrozando tus esquemas. O tener un prejuicio de una persona, y que hablando te demuestren que de verdad merecen la pena.

Por todo esto, yo doy gracias a aquellos que me soportan, y que están agusto conmigo, porque crezco como persona gracias a ellos. Y todos deberían dar las gracias por esto, porque es un regalo que nos hacemos unos a otros. Porque es algo que nos merecemos, porque nadie por ser diferente es menos, porque nadie por ser igual es más, todos son diferentes en el fondo, y todos merecen que los conozcamos antes de juzgarlos, para que así puedan hacer lo mismo con nosotros.

Por eso, cuando me llegue esa oportunidad, no voy a perderla, voy a aprovechar cada segundo, y disfrutar.