23 de febrero de 2017

Rendirse y empezar a vivir

Ya va siendo hora de rendirse, de dejarlo todo, abandonar cualquier pensamiento, dejar de estar en las nubes, parar de pensar, y así comenzar a vivir, porque la vida son dos días, no puedes quedarte en la mierda y menos retorciendote en ella, si algo duele, hay que dejar que se marche, no hay que quedarse con las cosas que hacen mal, hay que quedarse con las buenas, y si no tienes, ya llegarán.

Una vez dejes ir las cosas que te hacen daño sufrirás, porque estaban atadas a ti, aunque sea mínimamente y puede que llores, te sientas roto, notes un enorme hueco en tu corazón, pero esas cosas pasan, mas tarde o mas temprano, pero pasan.

Así que deja de pensar, y simplemente vive, aprecia cada pequeño detalle, que esta vida esta llena de ellos, y muchas veces el darse cuenta de ellos es la pequeña brecha entre disfrutar y amargarse, y seguramente dirás algo como "es muy facil decirlo" y que no es tan sencillo hacerlo, pero... ¿Sabes? El primer paso es aceptar las cosas, y tomar la decisión, porque para llegar a un sitio siempre se empieza con el primer paso, si no lo das, nunca llegarás.

Seguramente tengas miedo de lo que pueda haber tras esos pequeños detalles, pero hay que arriesgarse. El camino es duro, no lo niego, y doloroso, también, y mientras más pienses y te aferres a aquello que te hace mal, más sufrirás. Porque a parte del sufrimiento que tienes ahora, luego pasarás por el sufrimiento de dejarlo todo, por eso, si vas a sufrir igual en el camino... ¿Por que no empezar ya? Así el dolor será menos que si empiezas mañana.

15 de febrero de 2017

Únicos

No soy la mas talentosa, no soy la mas guapa, no soy la mas inteligente, no soy la mas alegre, no soy la mas graciosa, tampoco soy la mas amable de este mundo, pero sigo siendo un ser humano y creo que todos nos merecemos un mínimo de respeto, cada uno es como puede ser, cada uno es como quiere ser, y siempre que haya elección, uno debe hacerse responsable de sus actos. Pero muchas veces no la hay, muchas veces no puedes elegir como reaccionar a una circunstancia, muchas veces no puedes decidirte por una cosa, porque hay muchas a tu alrededor que llaman tu atención, y muchas veces no puedes permitirte ser tu mismo por el que dirán.

Pero eso ya se acabó, cada persona es como es y todos tenemos que aceptar eso, unas personas nos gustarán mas que otras, seremos mas afines o nos lo pasaremos mejor, unas personas entrarán en tu circulo de amigos, otras no conectarán contigo, pero siguen siendo personas, tienen el mismo derecho que tu a ser felices a conseguir lo que quieren en esta vida, siempre que para ello no tengan que destrozar a otras personas.

Nadie será como yo, y yo no seré como nadie, porque cada persona es única, con una personalidad especifica y con unas reacciones propias frente a los obstáculos que presenta la vida. Por eso mismo no hay que criticar, porque si criticas serás criticado, si haces daño, serás dañado, siempre es así, la vida es un boomerang que va y viene, por eso hay que respetar para ser respetado. Y sobre todo, hay que aceptar para ser aceptado.


5 de febrero de 2017

Esperar algo

Esperar algo de alguien es lo último que se ha de hacer, porque nadie nunca va a cumplir con tus espectativas, todo van a ser desilusiones, bueno, todo no, pero casi todo.

Lo mejor es dejar que todo fluya, que si algo tiene que pasar, pasará, y si no es el caso algo mejor vendrá mas tarde o mas temprano.

Porque los humanos nos pasamos la vida esperando, que los demás hagan algo, que los demás digan algo, y todos esperan, por lo tanto nadie hace nada.

Es hora de dejar de esperar y empezar a hacer, hay que ser valiente, no hay que temer al rechazo, porque si te rechazan es que no estaban preparados para alguien como tu, por eso, no te preocupes, porque al final todo sale bien, todo sale como tiene que salir.

Si algo se desea de todo corazón, llegará en el mejor momento, que seguramente no sea cuando tu crees que lo es, por lo tanto seguro te preguntas ¿Porque cuando más lo necesito todo sale mal? Porque esperas demasiado, todo te va mal y esperas que se solucione en vez de intentar solucionarlo.