Llega un momento en el que te das cuenta, ya no eres una persona a la que simplemente le gustan, empiezas a emocionarte, empiezas a sentir cosas, a añorar, a soñar, me pasó esto anteriormente, y pensé que lo había superado, que no volvería a ocurrir, pero ahí va de nuevo, esas cosas pasan, no son una moda, son cosas que te ayudan, a mi me ayudaron, aunque también me hicieron sufrir, esta vez espero que me ayuden también. Que no solamente sea sufrimiento continuo por solamente ser una ilusión.
El problema está en que quieres adentrarte tanto en el mundo que añoras lo que tienen, sueñas con hacer lo mismo, sueñas con vivir lo mismo, sueñas con dar a los demás lo mismo que te dan a ti. Y luego caes en la realidad, tu realidad, y te das cuenta de que el tiempo pasa, y tu sigues en el mismo lugar, haciendo las mismas cosas, y que llegas tarde, porque las cosas no pueden ser de ya para ya. porque esas cosas son las mas difíciles de conseguir, llegar al lugar en el que están, y conseguir que la gente se emocione por las cosas que hacen, lograr que la gente llore, que la gente ria, lograr admiración. Esas son las cosas mas difíciles de conseguir.
Esa es la peor parte, caer del limbo en el que te encuentras, a nadie le gusta que los sueños se le rompan, a nadie le gusta aceptar una realidad en la que sus sueños no pueden ser posibles. Pero hay que aceptarlo, porque no podemos vivir en una fantasía. No podemos vivir en un sueño. Porque al final eso solo nos hará daño, daño como está empezando a hacer. Ese dolor tan conocido que sentimos en el pecho, ese vacío al que todos tememos. Sí, eso mismo es lo que le pasa a la gente cuando sueña de mas, cuando crea fantasías por evadir la realidad.
Por ello mismo hay que controlarse, aunque no se pueda, porque al fin y al cabo eso es eso, solo una fantasía, un sueño irreemplazable e incumplible.
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