31 de enero de 2017

Soñar y pensar

Tu sabes ese momento en el que de repente estás muy cansado, como hace días ya que no lo estabas, que pierdes las ganas de vivir, que pareces un muñeco, sin expresiones, sin sentimientos, ni una pizca de ellos.

Empiezas a comerte la cabeza con muchas cosas y no dejas de pensar, siempre lo mismo da vueltas en tu cabeza, y aunque intentas olvidar, o al menos dejarlo por un momento, esa idea, ese pensamiento, ese sueño anhelado, no se va, se queda ahí, como si estuviera congelado por el frío del invierno. Como no tienes ganas de nada decides irte a dormir, pensando "mañana será otro día, seguro que estoy mejor", pero a la mañana siguiente te despiertas y te das cuenta de que has soñado con ello, y entonces vuelves a pensar, sueñas despierto durante horas, nada a parte de eso consigue llamar tu atención, y cuando llevas tiempo así empiezas a perder el apetito, no comes, no sales, no vives, dejas de hacer todo, empiezas a perder peso, tus amigos te dicen "pareces más delgado" y tu contestas que sigues con tu peso, pero sabes que no, sabes que el soñar te produce dolor, sabes que el soñar te hace despreciar aquello que tienes.

Y cuando te das cuenta, empiezas a intentar cambiar, no lo consigues, vuelves a pensar, a soñar, pero vuelves a intentarlo, y lo sigues intentando hasta que parece que por fin has salido de ese circulo vicioso. Pero en ti siempre quedará el miedo a recaer, a volver a soñar, a volver a pensar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario